Por esta razón nunca debes dejar ir a tu novia sola al GYM, mira lo que le hace el instructor

En este mundo actual, millones de hombres y mujeres del mundo acuden al gimnasio para fortalecer su cuerpo, cuidar su salud, y también para divertirse y pasar un rato distinto en un ambiente con personas que comparten sus mismos gustos por el fitness, así como por la belleza corporal y las dietas y ejercicios. Es normal que quieran ir con regularidad a este establecimiento y también es normal que necesiten ayuda con varios de los ejercicios que forman parte de su entrenamiento para mantener su postura correcta y no sufrir algún tipo de desgarres de los músculos. Los deportistas que entrenan en gimnasios se benefician de tener un instructor a su lado a la hora de entrenar.

El problema está cuando los mismos hombres que asisten al gimnasio se las dan de entrenadores profesionales, y se ofrecen a ayudar a las lindas señoritas solamente para tener una excusa de acercarse a ellas, charlar y a veces para tocar su hermoso cuerpo. Muchos lo ven como una labor humanitaria, pero seguramente la mayoría de nosotros pensará que estos sujetos lo hacen solamente para acercarse a las mujeres y poder disfrutar el momento.

En vista de todo esto, una mujer muy linda planeó un experimento social, o más bien una broma pesada en el gimnasio. Hizo este experimento con la intención de ver las reacciones de las personas, cuando ella empezaba a gem¡r de forma provocat¡va, cada vez que un hombre se le acercaba a ayudarla con su entrenamiento.

Todos los hombres se habían acercado con aire dominante pensando que se veían muy sexis y que la chica no se rehusaría a aceptar la ayuda. Ella por supuesto aceptó la ayuda y cuando éstos empezaban a tocar su cuerpo para ayudarla con los ejercicios, ella gem¡a tan alto como cualquier actriz de películ@s para adult0s, dejando a los hombres en ridículo, y con la cara de bobo 😀

Muchos de los hombres que la ayudaban no sabían qué hacer ante lo que la mujer hacía, y la soltaban rápidamente viendo a todos lados para que no pensaran algo inapropiado. Sin embargo la chica seguía g¡m¡endo sin parar como si estuviese en medio del acto. Las personas alrededor no paraban de reír ante la incomodidad de todos los hombres que caían en la broma, pues ella no había pedido ayuda a ninguno y sin embargo, todos se acercaban pensando que la necesitaba.

Estoy seguro que las reacciones de los hombres te harán reír un buen rato 😀