Lumbalgia: Síntomas y causas, consejos eficaces y ejercicios para aliviar el dolor lumbar

La lumbalgia

La lumbalgia o lumbago es un término para el dolor de espalda baja, donde se encuentran las vértebras lumbares, causado por un síndrome músculo-esquelético, es decir, trastornos relacionados con estas vértebras y las estructuras de los tejidos blandos como músculos, ligamentos, nervios y discos intervertebrales. Infección, cáncer, osteoporosis o lesiones que requieran cirugía pueden también causar lumbalgia, haciendo un buen diagnóstico imprescindible antes de comenzar el tratamiento para el dolor de lumbago. (Fuente)

ejercicios para lumbalgia

Causas de la lumbalgia.

Las causas de este síndrome pueden ser muchas y de origen variado. Anatómicamente, el dolor lumbar crónico puede proceder de las estructuras óseas y ligamentosas de la columna vertebral (por desgaste de las articulaciones posteriores o de los discos intervertebrales) o de las vísceras que rodean la columna lumbar (riñones, páncreas).

Otras mucho menos frecuentes son las traumáticas (fracturas vertebrales, espondilolisis), metabólicas (fracturas vertebrales por osteoporosis), tumorales, infecciosas y la aceleración del proceso evolutivo de la degeneración discal tras una intervención quirúrgica por hernia discal.

La causa más frecuente del dolor lumbar crónico es la degeneración de los discos intervertebrales y las articulaciones posteriores. Esto forma parte del proceso normal de involución que aparece en la columna vertebral a partir de los 20 años de edad, como ocurre en otras partes del organismo, asociado a una musculatura abdominal y lumbar pobre, sobrepeso (que hace trabajar continuamente a la columna con cargas mayores para las que está “diseñada”), y permanecer de pie durante mucho tiempo y posturas continuas forzadas en flexión lumbar. (Fuente).

Causas comunes de la lumbalgia en adultos más jóvenes.

Síntomas: dolores fuertes o sordos en la parte inferior de la espalda después de realizar actividades o un movimiento repentino o luego de levantar algo pesado

La lumbalgia puede manifestarse mediante cualquier combinación de los siguientes síntomas:

  • Dificultad para moverse que puede ser lo suficientemente grave como para impedir que el paciente camine o se ponga de pie.
  • Dolor que no se irradia por la pierna o un dolor que también pasa por la ingle, la nalga o la parte superior del muslo, pero que rara vez llega debajo de la rodilla.
  • Espasmos musculares que pueden ser graves.
  • Área localizada que es dolorosa con la palpación

Posibles causas: distensión muscular

Una de las causas más comunes de la lumbalgia aguda es la distensión de un ligamento o de un músculo de la espalda. Al levantar algo pesado, torcerse o realizar un movimiento brusco, puede producir un estiramiento de los músculos o ligamentos o provocar desgarros microscópicos.

El grado de dolor por una distensión muscular lumbar puede variar de una molestia leve a un dolor fuerte e incapacitante, según el grado de la distensión y de los espasmos musculares lumbares provocados por la lesión. Las distensiones de la espalda con frecuencia se curan por sí solos, con la ayuda de alguna combinación de descanso, aplicación de hielo o de calor, antinflamatorios, estiramientos leves y progresivos y ejercicios para la parte inferior de la espalda.

Síntomas: lumbalgia que baja hasta la nalga, la pierna y el pie (la ciática)

La ciática puede incluir cualquier combinación de los siguientes síntomas:

  • El dolor generalmente es persistente (en vez de un dolor que se recrudece por unos días o semanas y luego disminuye).
  • El dolor puede ser peor en la pierna y el pie que en la parte inferior de la espalda.
  • Generalmente se siente en una sola nalga o una sola pierna.
  • El dolor generalmente empeora después de estar sentado o de estar de pie por mucho tiempo, aliviándose en cierta medida al caminar.
  • Es un dolor más fuerte (ardor, hormigueo) en vez de un dolor sordo.
  • Puede ser acompañado por debilidad, adormecimiento o dificultad para mover la pierna o el pie. (Fuente).

10 consejos eficaces para el dolor lumbar.

Para acabar con el dolor lumbar que estamos padeciendo es importante tener en cuenta las medidas que indicamos a continuación son tan efectivas que los propios médicos las consideran como parte esencial del tratamiento, no como terapia opcional.

1. Ponte en forma.

Las estadísticas indican que para evaluar la mejoría de una persona con un problema de espalda lo mejor es comprobar su capacidad aeróbica. Eso quiere decir que si tienes un problema de espalda que no requiere cirugía, te interesa mejorar tu forma física. Un ejercicio muy eficaz es caminar llevando pequeños pesos en las manos.

2. Pisa en blando.

El impacto de las pisadas en el asfalto genera un estrés físico que se transmite a la espalda y produce dolor. Ese dolor puede evitarse usando zapatos o plantillas que absorben el impacto y que se venden en zapaterías especiales y tiendas de deporte. Varios estudios han revelado que el 80% de las personas que padecen dolores de espalda notan rápida mejoría cuando cambian el calzado habitual por otro con almohadillas o suela que absorben el impacto.

3. No descanses demasiado

Para un dolor de espalda agudo y puntual, nada como el descanso. Luego, para estimular la circulación, tienes que levantarte y caminar al menos media hora cada tres horas. Si no, correrás el riesgo de quedarte rígido como una tabla y cualquier movimiento te produciría dolor. De hecho, el reposo en cama puede no ser beneficioso. Un estudio ha demostrado que las personas a las que se aconseja permanecer en cama una semana por un dolor de espalda pierden un 45% más de días de trabajo en los tres meses siguientes que los que no superan los dos días de cama.

4. Toma aspirina o paracetamol

El dolor de espalda se puede aliviar con cualquier calmante que tenga ácido acetilsalicílico, ibuprofeno o paracetamol, de venta sin receta. Si bien es conveniente tomarlos en cuanto aparece el dolor, no conviene hacerlo antes… “por si el dolor aparece”.

5. Túmbate con las piernas en alto

Si pruebas esta técnica de relajación, seguro que repites (en todo caso, te conviene). Túmbate en el suelo, con las pantorrillas apoyadas en lo alto de una silla y las rodillas dobladas en un ángulo de 90º. Más que ninguna otra postura, esta posición reduce la presión en la espalda. Además, a la mayoría de la gente le resulta muy cómoda.

6. Antes de hacer ejercicio, calienta los músculos

Al igual que una banda elástica, los músculos sufren y se deterioran al estirarse por un movimiento brusco. Por eso, lo mejor es calentarlos con una marcha relajada y sostenida. Camina balanceando suavemente los brazos al andar y luego gírate lentamente de un lado al otro, como en un swing de golf. Haz el movimiento varias veces antes de hacer ejercicios que exigen coger impulso o fuerza.

7. Mantente recto, pero relajado

Para una espalda recta, no hace falta estar derecho como un poste. Los especialistas aconsejan una postura recta, pero relajada, lo mismo estando de pie que sentado. Es como menos tensión se ejerce sobre los músculos de la espalda.

8. Sumérgete en la piscina

Los ejercicios en el agua (en especial los que incluyen una gran variedad de movimientos, como los que se hacen para aliviar la artritis), son la mejor forma de desoxidar esos músculos de la espalda que pocas veces utilizamos. También el yoga ayuda, siempre con el apoyo de personas que nos hagan avanzar de acuerdo a nuestras aptitudes y tolerancia.

9. Túmbate sobre una pelota de tenis

Tiéndete en el suelo y coloca una pelota de tenis debajo de ti, de forma que presione un punto sensible. Deslízate sobre la pelota, empleando el peso del cuerpo, hasta que el dolor y la sensibilidad disminuyan.

10. Congela -o calienta- el dolor

Pide a tu pareja que te masajee los puntos doloridos con una bolsa de hielo envuelta en una toalla húmeda. También puedes tumbarte de espaldas, con las rodillas dobladas, y deslizar la bolsa de hielo con la toalla debajo de la piel. El calor (por ejemplo, almohadillas eléctricas y botellas de agua caliente) alivia también los dolores lumbares. Para saber qué método (calor o frío), te funciona mejor, pruébalo durante algún tiempo y compruébalo tú mismo. (Fuente)

5 Ejercicios para aliviar el dolor lumbar.

¡Practícalos y verás como mejora tu salud!