Lo que faltaba: ¡un sicario cojo!

Estamos seguros que esto es algo que no vemos todos los días. Ocurrió en Turquía hace poco. Un sicario se aprestaba a realizar el trabajo sucio, pero las víctimas se percataron a tiempo que el asesino era un discapacitado. Le faltaba una pierna, pero tenía las dos manos, y en una de ellas, un revolver listo a matar.