Las 25 clases de amigas de las mujeres

  1. La que dice “Yo… si un hombre me hace eso, lo pongo de patitas en la calle” cada vez que le cuentas un drama con tu pareja.
  2. La que sólo sabe hablar de ella misma, y cuando por fin te escucha, espera agazapada que digas una palabra para que ella enganche su discurso de nuevo. Por ejemplo, si dices “hoy me comí una banana”, ella rápidamente acota: “ahhh, a Pepe le encantan las bananas. Entonces me dijo que no podía más, que necesitaba aire, que mejor me llamaba luego” y rompe en llanto.
  3. La que todas las semanas se separa escandalosamente del novio, te llama desbordada, te obliga a contenerla , consolarla y a hacerle panqueques, y el fin de semana decide (por vigésima vez) darle “otra oportunidad”.
  4. La que es flaquísima hasta el espanto, pero a cada rato dice: “chicas, estoy re gorda” y fuerza un rollito de piel , contorsionándose toda.
  5. La que se excusa diciendo que “ella va de frente” o es “sincera” después de decirte la animalada más horrible del mundo.
  6. La que te dice que van todas “así nomás” y cuando apareces en jogging y ojotas, ella te saluda en micromini y botas de caña alta con taco aguja.
  7. La que te cambia de restaurant cuarenta veces porque está a dieta y luego come tira de asado y budín de pan.
  8. La que no sabe hacer absolutamente nada útil: no sabe cocinar nada, no puede planchar ni barrer, no puede prender una pc, no habla ningún idioma, no puede arreglar nada, es mala en su trabajo, en la cama, y cada vez que va a hacer un trámite vuelve con las manos vacías.
  9. La que encuentra al amor de su vida dos o tres veces por año y –en cada ocasión- anuncia: “Chicas, ya se que lo dije antes, pero creo que éste es”.
  10. La que es horrible pero conquista a todos los hombres que conocen (y nadie entiende cómo hace).
  11. La que se viste mal: mezcla ropa de invierno con verano, usa unas botitas de 1982 con punta redonda o taco cuadrado, se peina como una vieja de 80 años, y tiene una cartera horrible que querrías prenderle fuego.
  12. La que cada vez que le anuncias que empezaste la dieta te ofrece manjares grasientos mientras susurra: “un poquito qué te va a hacer, de algo hay que morirse” o “una vez, no pasa nada”.
  13. La que sólo habla de trabajo.
  14. La que te reprueba constantemente.
  15. La que dice “Bueno, es mi forma de ser”, cada vez que uno la acusa de egoísta, desconsiderada o insensible.
  16. La que te habla de su relación con el novio como si fuese la gran historia de amor y no se da cuenta de que son las anécdotas más ordinarias y comunes del mundo.
  17. La que nunca tiene nada en la heladera y cuando vas a su casa no te sirve ni un vaso de agua. Si te quedas a dormir, te deja el sillón y no te da ni una almohada. Si vas a comer, te da un plato y una taza y arréglate como puedas.
  18. La que quiere ser tu amiga a toda costa, y a pesar de que vos no la llames, no la invites a ningún lado, y ni siquiera le mandes cadenas de mails ella continúa acechándote hasta convertirse en tu amiga por la fuerza.
  19. La que se deja pisotear por todo el mundo y te vive sacando de las casillas porque tienes que gritarle que pida un aumento, que le diga al novio que “no, no puede dormir con su prima en la misma cama” y que deje de prestarle dinero al tarambana del hermano.
  20. La que está deprimida desde que terminó una relación, y habla de la época en la que estaba con su pareja como si fuese una dinastía china; por ejemplo, dice “en la época de Juan”, “cuando estaba con Juan”, “antes de Juan yo”
  21. La que siempre tiene novios horribles, pero habla de ellos como si fuesen estrellas de rock.
  22. La que no encuentra su camino: cambia de psicología a medicina, de medicina a musicoterapia, hace masoterapeuta, se va a España a probar suerte (todas estas tienen una amiga en España) y por último, vuelve y se pone un jardín de infantes. Y si a una se le ocurriera no recibir con divino entusiasmo este cambio frenético de profesión, te acusa de no apoyarla y ser una mala amiga.
  23. La que ejecuta con pasión mortal una tarea en la que es muy mala, y te obliga a padecerla en silencio. Por ejemplo, canta o pinta muy mal, pero tienes que ir a sus muestras, sonreír, aplaudir, felicitarla y hasta comprar su cd.
  24. La que te llama sólo cuando termina una relación para hacer cosas juntas.
  25. La evangelizadora: ni bien deja de fumar, empieza a trabajar en algo nuevo o comienza una carrera, inmediatamente empieza a pregonar las ventajas de su novedad. Por ejemplo, cuando empieza la dieta y te persigue con las calorías de cada alimento que estás por ingerir.